Época Prehispánica
El territorio del actual estado de Chihuahua,
estuvo habitado, durante la época prehispánica, por grupos americanos
identificados étnicamente con la familia sonorense - ópata - pima, salvo el que
pobló y construyó la zona urbanizada y los conjuntos habitacionales de la
región de Paquimé, del municipio de Casas Grandes.
Entre las tribus americanas, sobresalen los
apaches, comanches, tarahumaras, tobosos, pimas, guarojíos, tepehuanes, pimas,
ópatas, conchos, julimes, tapacolmes, tubaris, guazaparis, chínipas y otros.
Los más belicosos fueron los tobosos, apaches, comanches y tarahumaras, quienes
se opusieron a la ocupación de sus territorios por parte de los colonizadores
españoles.
Los tarahumaras, después de varias
sublevaciones, optaron por refugiarse en los lugares más inaccesibles de
montañas y barrancas en la sierra Tarahumara, donde conservan su organización
social, costumbres y vestimentas. En la actualidad, aún existen comunidades de
rarámuris llamadas cimarronas, donde no permiten la entrada del hombre blanco,
llamado por ellos "chabochi".

Los indios Conchos habitaron lo que hoy es el
municipio de Chihuahua. Esta etnia es una de las raíces de los chihuahuenses,
eran grupos nómadas o seminómadas que se caracterizaron por su nobleza y su
gran receptividad a otras manifestaciones culturales.
Los indios Conchos se desplazaron por todo el
centro del estado. Hacia 1649, se calcula una población cercana a los 50 mil.
El nombre de Conchos se deriva de las numerosas conchas que se encontraban en
los márgenes del río que atraviesa el estado, denominado por los españoles De
las Conchas. Estos grupos indígenas desaparecieron durante el curso de la
primera mitad del siglo XIX.
Época Colonial
1790 - 1797
El 4 de
marzo de 1790, el Virrey Conde de Revillagigedo, dispone que se instale el
hospital militar en el colegio de Jesuitas Nuestra Señora de Loreto", que
había sido construido por los religiosos e intervenido en 1767 por las
autoridades españolas con motivo de la expulsión de los mismos, decretada por
el Rey Carlos III. Comenzó a funcionar a principios de 1791, bajo la dirección
del doctor Gregorio Arriola.
La
jurisdicción de la subdelegación de Chihuahua fue reducida por acuerdo dictado
por el General Pedro de Nava, comandante general de las provincias internas, el
16 de febrero de 1793. Sólo le quedaron sometidos los pueblos de Santa Eulalia,
Nombre de Dios y Chuvíscar. Con esta separación la población del partido de la
Villa y su jurisdicción disminuyó en 2,000 habitantes, aproximadamente.
En 1797, el
mariscal Pedro de Nava, comandante general de las provincias internas de Nueva
España, autorizó el intercambio comercial denominado "tianguis", los
días 1º y 15 de cada mes, con la finalidad de que los naturales de los pueblos
comarcanos pudieran venir a la villa de Chihuahua en dichos días, con sus
productos y frutos a efectuar "cambalaches". Se realizaban en la
plazuela de los Uranga (de Merino), en donde se encontraba instalada la horca y
se realizaban las ejecuciones impuestas por las autoridades judiciales a los
sentenciados. Durante la época colonial, esta villa llegó a ser la más
importante de la región septentrional de la Nueva Vizcaya y el centro de
operaciones militares en contra de los apaches y de otras tribus rebeldes.
Siglo XIX
1864 - 1866
En la época
de la Reforma fue de hecho, durante dos años, capital de la República y asiento
de los Poderes Federales, pues el antiguo Palacio de Gobierno, hoy Museo Casa
Juárez, se convirtieron de 1864 a 1866, en el Palacio Nacional y en la
residencia del Presidente Benito Juárez y sus Ministros.
El 13 de
agosto de 1865, penetraron por primera vez las tropas francesas a la capital
bajo el mando del general Agustín Enrique de Brincourt, desalojándola el 29 de
octubre siguiente, con dirección a Durango. Los poderes republicanos del estado
residieron temporalmente, mientras tanto, en Guerrero, Guadalupe y Calvo y el
mineral de Morelos.
El 11 de
diciembre de 1865, ocuparon por segunda ocasión las tropas invasoras francesas
y se retiraron el 1º de febrero de 1866, después de haber organizado la
administración imperialista. Mandaba a los franceses el coronel Agustín B.
Billaut.
El día 25 de
marzo de 1866, se escenificó una batalla en la plaza de armas, los
imperialistas franceses estaban acuartelados en la Catedral y el general
Terrazas se desplazaba por las calles Victoria e Independencia, era
prácticamente imposible entrar a Catedral, hasta que se decidió que se
cañoneara y desde las calles Coronado y Ocampo lo hicieron, la bala de 8 kg. De
peso cayó justamente en la campana quebrándola a la mitad, después de este
hecho los franceses salieron a rendirse y se recuperó la ciudad. La campana se
declaró por el ayuntamiento monumento histórico y todavía hoy se puede observar
en el interior de Catedral.
En abril de
1866, se estableció la primera línea de diligencias para pasajeros y bultos
ligeros entre las ciudades de Chihuahua y San Antonio, Texas, con dos corridas
mensuales.
Por: Katya Elizabeth Ruiz Gutierrez
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